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viernes, 21 de octubre de 2016

EL PENSAMIENTO DE LA LIC. MARITCHÚ SEITÚN


Los beneficios de pensar "en borrador"
Maritchu Seitún



Los seres humanos no podemos pensar, sentir, desear, imaginar, incluso pedir "en limpio". Inevitablemente lo hacemos desprolija y desordenadamente, en borrador y luego, casi sin darnos cuenta, vamos eliminando algunas partes y nos quedamos con una versión mejorada, es decir aceptable para nosotros, de pensamientos, ideas, sentimientos, deseos, fantasías...
Los borradores son necesarios, en realidad, indispensables. Si uno tuviera que hablar (o tejer, leer cocinar, trabajar, etcétera) "en limpio", no podríamos hacer casi nada en la vida, nos pasaríamos el tiempo mirando a aquellos que ya lo lograron hasta estar muy seguros de lo que estamos haciendo, y no quedaría espacio para ser creativos, originales, para investigar, inventar o experimentar, incluso equivocarnos y aprender de esos errores. El borrador nos habilita a alejarnos de lo habitual, de lo que estamos acostumbrados, y puede salirnos bien? o mal. Los inventores famosos son los que tuvieron éxito, pero cuántos intentos de volar infructuosos hicieron falta para que hoy podamos cruzar el océano en un avión?
En relación con nuestros hijos es también muy importante dejarlos pensar y hablar con nosotros en borrador: a los chicos se les suelen ocurrir ideas disparatadas, imposibles o atolondradas. Cuando los adultos las inhibimos apenas surgen, complicamos el rico proceso de selección que tienen que ir aprendiendo a hacer medida que crecen. Les decimos: "¿Cómo vas a decir esa tontería?" "¡Qué maleducado!" "No seas malo, ¿cómo vas a pensar eso?" "¡Qué egoísta!" , y éstas son sólo algunas de las frase educativas que solemos usar, son preguntas y comentarios que cortan la comunicación con ellos y les hacen sentir que nos desilusionan, nos enojan, nos entristecen?

La realidad en nuestra vida es que las ideas buenas y las geniales llegan entremezcladas con muchas otras, algunas tontas, otras impracticables, otras que no nos gustan , otras aburridas, o poco interesantes? es importante habilitar ese flujo de ideas primero en nosotros y después en nuestros chicos de modo que junto a nosotros, al comienzo, y luego solos cuando crecen, vayan descartando y despidiéndose con dolor de las que no son viables, realizando las que sí lo son y aprendiendo con la práctica a distinguir unas de otras. Hay tiempo para ir conversando con ellos hasta que descubran ,por ejemplo, que una idea es tentadora pero irrealizable, que un juguete es lindísimo pero no podemos pagarlo porque excede nuestro presupuesto? En el caso de que no quisieran despedirse de esas ideas (inaceptables en nuestra cosmovisión porque sabemos que atentan contra la salud, la ética o la seguridad) siempre nos queda el recurso de decirles que no, de imponer un límite. Podríamos en ese caso responder: "Sería genial ir a la fiesta de egresados de tu primo este año que tenés trece, pero no podés ir porque sos chico". Pretender que no se le ocurra la idea o no tenga ganas de ir sería una utopía. Los padres estamos para, entre muchas otras tareas, ir acompañándolos a procesar esas ideas .
Nos cuesta imponer el no: no queremos que se enojen con nosotros por lo que no los dejamos soñar y queremos convencerlos del disparate de su anhelo, que nunca es disparatado como tal, quizás sea impracticable, pero ¡soñar es gratis!
De hecho a la noche soñamos "en borrador" porque nuestra mente consciente y controladora duerme y no realiza su tarea diurna. Al despertar algunas veces recordamos nuestro sueño, pero a los pocos instantes desaparece de nuestra mente, ella logra que lo olvidemos, no vaya a ser que ese sueño nos dé alguna pista acerca de un mundo interno que nos cuesta reconocer como propio.
La autora es psicóloga y psicoterapeuta

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