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viernes, 19 de enero de 2018

EL INDEC INFORMA


¡Feliz día del trabajador cervecero! 🍻

Entre enero y noviembre de 2017, la Argentina exportó cerveza por más de 33 millones de dólares. ¿Sabías que el 54,2% fue a Paraguay🇵🇾️?

LOS LIBROS DEL ROCK


La biografía del Indio, una de las más esperadas
Este año se publicará Los recuerdos mienten un poco, las memorias del cantante de los Redondos
La biografía de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota escrita por los periodistas Mariano del Mazo y Pablo Perantuono (Fuimos reyes, de 2015), arranca con la reproducción del mail con el que el Indio Solari desestimó de dar su testimonio para el libro: "Mi colaboración con los Redondos estuvo restringida a bautizar a la banda, componer todas las melodías y las letras de cada una de las canciones de la discografía, con muchos de sus leitmotivs, arpegiados de base y guiones melódicos para muchos de los solos instrumentales. Expuse a voluntad un discurso público que se transformó en el de la banda. Todo lo cual, como sucede frecuentemente, me ha hecho cosechar algunos resentimientos. En otro momento, más adelante, trataré de brindar una mirada que complete el cuadro. Por ahora no voy a sumarme a la confusión de ningún libro más... PD: Cada vez que hojeo alguno de esos trabajos me parece estar leyendo «La historia de Los Beatles según Pete Best»".
Desde entonces, la versión de la historia ricotera según Solari se espera con expectativas entre propios y ajenos. Y, según confirmaron los protagonistas, a mediados de año estará terminado Los recuerdos mienten un poco, la biografía "autorizada" del cantante, escrita por el periodista, escritor y amigo de Solari, Marcelo Figueras, que publicará Penguin Random House.
Juan Ignacio Boido, director de la casa editorial, asegura que será "un libro único, tanto por lo que representa Solari para la historia del rock de acá, como por haber sido una figura reservada, que no ha dado muchas entrevistas. Estamos honrados en que haya confiado en nosotros para publicar sus memorias".
El libro comenzó a gestarse dos años atrás, a través de extensas charlas que Figueras y Solari mantuvieron en la casa del cantante y narrará desde los recuerdos de infancia del Indio hasta los días de masividad al palo junto a los Redondos y su polémica separación.
El año pasado, la misma editorial que lanzará su biografía, publicó Escenas del delito americano, una novela gráfica que Solari llevaba años escribiendo y que revela con alta dosis de psicodelia, su visión acerca de la contracultura.
Leer para rockear: una avalancha de libros sobre músicos acapara las librerías
Los protagonistas de la escena musical y la industria editorial detectaron en las biografías y memorias una herramienta para llegar a un público que quiere "redescubrir" a sus artistas preferidos

"Evidentemente este fenómeno habla del declive literario que existe hoy día. Los músicos estamos estropeando a la literatura". Willy Crook, quien acaba de publicar su libro de "memorias improbables", se ríe de sí mismo y de esta avalancha de biografías rockeras que por estos días copan las estanterías de las librerías de todo el país y que se han convertido en una gran opción a la hora de elegir lectura para las vacaciones.
Solamente en los últimos doce meses músicos como Litto Nebbia, Iván Noble, Andrés Calamaro, Fito Páez, Zeta Bosio, Fernando Samalea, Roberto Pettinato, Pil Trafa, Walas, Pipo Lernoud, Marcelo Moura, Gillespi y hasta los ingenieros de sonido Mario Breuer y Gustavo Gauvry, entre muchos otros, publicaron sus autobiografías, sean estas en formato crónica, ensayo, anecdotario o incluso ficcionado. Si a esto se le suman otros tantos libros dedicados a la vida y obra de rockeros escritos por periodistas (Luca Prodan, Gustavo Cerati, Soda Stereo, Los Auténticos Decadentes, Babasónicos, Charly García, Luis Alberto Spinetta, Invisible, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, León Gieco, Pappo y más), el fenómeno de la literatura rock, más allá de la humorada autoincriminatoria de Willy Crook, es cosa seria.
¿Por qué los músicos se han lanzado en masa a contar su versión de la historia cuando hasta no hace diez años se mostraban reacios a mirar hacia atrás y hurgar en el pasado? Editores literarios y rockeros se animan a ensayar una respuesta.
"Tenía una cantidad enorme de recuerdos para ordenar, ya que me tocó y me sigue tocando una vida de movimiento, improvisación o sorpresas segundo a segundo", sostiene Samalea, histórico baterista del rock argentino que acompañó a Charly García, Cerati, Calamaro, IKV y tantos otros a lo largo de su carrera y publicó, en menos de dos años, no solo un extenso libro autobiográfico, sino dos: Qué es un Long Play (2015) y Mientras otros duermen (2017). "Además, sabía que sería sanador escribirlas y que muchos chicos y chicas de otras generaciones apreciarían tarde o temprano esa información, al estar yo ligado a varios íconos populares que hicieron historia".
-¿Por qué creés que hay hoy tanto interés editorial por las biografías vinculadas al rock?
-El magnetismo de ese estilo de vida es evidente. Los músicos de rock son quienes supuestamente se animan a hacer cosas que otros no, inmersos en embriaguez, euforia, sexo libre, drogas, vida fácil sin madrugones y bastante dinero a disposición. Aunque ocurrió lo impensado: el rock ya no es un movimiento juvenil y hoy son señores entrecanos quienes llenan estadios en su nombre. Y si bien los jóvenes -lamentablemente- no ocupan esos lugares multitudinarios, aun cuando practiquen su lado musical, sí muestran interés en conocer los orígenes y el tiempo de quienes los precedieron.

Ignacio Iraola, director editorial de Planeta, sostiene por el contrario que no es la sangre joven la que impulsa este fenómeno, sino la nostalgia de rockeros mayores de cuarenta. "El primer libro que publicamos en esta dirección fue el de Pappo, en 2011, escrito por Sergio Marchi. En su momento fue toda una novedad que una editorial mainstreamcomo Planeta publicara un libro sobre rock. Históricamente, el rock como el fútbol eran géneros que no vendían, hasta que empezó a jugar otra cosa, que creo tiene que ver con la nostalgia. Nuestra nostalgia, la de los cuarentones, por los años 70 y los 80, por aquellas cosas que nos pegaron cuando éramos adolescentes o por aquel recital que vivimos y recordamos como inolvidable".
En la otra esquina, Juan Ignacio Boido, director editorial de Penguin Random House, encuentra tres columnas en las que se sostiene este fenómeno: "La primera y más evidente es que los protagonistas del rock, generacionalmente, están llegando a una edad de memorias y balances de lo que hicieron. La segunda, que las mismas editoriales que estamos editando libros con esta temática, están dirigidas por personas que crecimos con el rock como un referente muy importante, es parte fundamental de nuestra formación cultural. Y la tercera, creo que tiene que ver con algo que extrañamos. Si esas bandas o músicos no están más en los escenarios o en los discos, los podemos tener en los libros".
Boido sugiere que el rock de los años 70 y 80 en el país tuvo una épica relacionada a la emancipación de la juventud que hoy no tiene y por eso es tan atractivo esta suerte de revisionismo. "El rock en ese momento fue mucho más que música y las memorias del rock son la de una contracultura en la Argentina. Hoy el rock está más forzado a pasar por el aro del entretenimiento. En aquellos años, el rock nos formó y nos ayudó a pensar las cosas y decirlas. El rock era un lugar desde donde uno se paraba ante la vida y eso es muy valioso".

Más allá del volumen y el poderío de llegada que poseen estas dos editoriales mainstream, el rock también se escribe en los márgenes, ya sea con ediciones de autor o casas editoras más pequeñas, como pueden ser Caja Negra (con un concepto más ensayístico) o Gourmet Musical (con libros que revisan determinados períodos de la obra de íconos como Charly García y Spinetta o investigaciones acerca de Cemento y la revista Expreso Imaginario).
Ansiedad gráfica
Para Willy Crook, que los rockeros se lancen a escribir es consecuencia de una nueva enfermedad: "la ansiedad gráfica". "Lo periférico del rock siempre ha sido interesante para los simpatizantes -me da cosa decir fans-. Algo para leer es una buena variante, sobre todo ahora que ya no están más los sobres internos de los discos. Cuando yo era chico los agarraba y los leía cada vez que ponía un disco, por más que ya lo había leído cien veces, era data que me gustaba leer mientras escuchaba la música. Los simpatizantes necesitan consumir data de sus músicos preferidos, de eso se trata la ansiedad gráfica".
Un hombre más vinculado con la producción del rock como Mario Breuer, que acaba de publicar Rec & Roll - Una vida grabando el rock nacional, asume una mirada de esta tendencia asociada a los cambios que ha experimentado el género en los últimos años. "El interés suscitado por los libros con biografías o historias del rock tiene que ver con el hecho de que hoy por hoy se produce, se consume, se distribuye y se difunde de una manera muy diferente a como se hacía veinte, treinta o cuarenta años atrás. Contar cómo se hacía esto antes, cómo se producía y se consumía tiene un atractivo especial para los más jóvenes ".
Tanto Crook como Samalea coinciden en que las historias que vivieron como músicos, al lado de las celebridades más grandes del rock de acá, son tan delirantes e inverosímiles que parecen ficción y allí también reside parte del atractivo de sus libros.
"Escribir estos libros fue como vivirlo todo otra vez, armando una obra de teatro con la realidad del ayer", asegura Samalea, quien ya planea un tercer volumen de su autobiografía. "Me recordó al proceso de revelado fotográfico en un cuarto oscuro: de a poquito, las imágenes fueron apareciendo en el papel, a través de químicos y líquidos reveladores. Sin darme cuenta, tenía esas crónicas ante mis ojos. Pude generar mi propia imaginación con lo que había visto, que en muchos casos suena inverosímil de tan delirante. ¡Pero lo peor es que todo sucedió de verdad!".
Sin entrar en indiscreciones, los libros rockeros juegan con la imaginación del lector, siempre ávido por consumir datos que no conocía de sus músicos favoritos. Así, la historia del rock argentino hoy se aborda desde diferentes frentes y más allá de las autobiografías (en algunos casos escritas por periodistas en plan ghost writers), aparecen también análisis del contexto cultural o "relatos corales" que rescatan la vida y obra de los que se fueron pronto y ya no están (las biografías de Luca y de Cerati son de las más vendidas dentro del género).

Con esta variedad de miradas, al menos por el momento, es difícil encontrar un estilo literario que represente a la voz rockera escrita, pero los mismos protagonistas le restan importancia a ello. Para Boido, "en todo caso, lo que tiene que tener un libro de rock es la capacidad de sintonizar con el músico o la banda en cuestión, comprenderla o ponerla en contexto, poder iluminar zonas hasta ahora poco vistas o que pasaron desapercibidas en su momento. Un libro sobre rock tiene que satisfacer la curiosidad del lector y, al mismo tiempo, darle relieve cultural a un movimiento que fue tan importante para varias generaciones de argentinos".
S. R. 

¡¡¡ RIDÍCULO Y ABSURDO !!! BORREMOS TODA LA CULTURA PORQUE NO HACE LO "APROPIADO"


El domingo pasado, en el Maggio Musicale de Florencia, se escribió un nuevo capítulo de la estupidez artística unida a los vientos políticos de lo que la época impone como correcto. Fue una versión de Carmen, la ópera de Georges Bizet, a la que se le cambió el final. En lugar de ser asesinada por Don José, es Carmen quien lo mata a él. El régisseur Leo Muscato, responsable de la puesta, explicó al diario Le Monde sus razones: "En nuestra época, marcada por el flagelo de la violencia contra las mujeres es inconcebible aplaudir el asesinato de una de ellas". La puesta fue justamente abucheada, pero también, previsiblemente, resultó un éxito comercial. Aun en la aberración, la corrección política mantiene su astucia para la taquilla.
Ya hace un tiempo, poco más de dos años, el Met de Nueva York había decidido que el Otelo de Verdi fuera blanco, una línea de conducta moral que imitó en 2016 el Real de Madrid. En estas costas, el Teatro Argentino de La Plata hizo en 2015 una versión también de Carmen en la que a la puestista Valeria Ambrosio le pareció de buen gusto mostrar, en denuncia del feminicidio, carteles de #NiUnaMenos. ¿Cuáles serán las próximas acciones? Parece urgente intervenir en el repertorio mozartiano, ante todo en Così fan tutte. Don Giovanni sale a flote por la condena final del protagonista, Il dissoluto punito, al fin y al cabo. En cambio, no habría necesidad de modificar el segundo acto de Tosca, puesto que allí es ella quien apuñala al malvado Scarpia. Podrían considerarse también modificaciones imprescindibles en Medea, y el propio Shakespeare no merecería salir indemne: habría que examinar seriamente la responsabilidad de Hamlet en la muerte de Ofelia.
Bromas aparte, creo advertir que este caso en particular excede la discusión interminable acerca de las potestades que los directores de escena se atribuyen a sí mismo sobre las piezas con las que trabajan. No. Entra aquí en juego todo el esplendor de la impostura progresista, convencida de que puede armarse un mundo y una historia a su medida, y esto incluye la del arte y la historia que se escribe con mayúsculas. Es cierto que toda obra de arte "dice" algo distinto a cada generación (eso fue lo que Borges puso en claro para siempre en "Pierre Menard, autor del Quijote"), pero lo dice sin dejar de ser lo que es, sin cambiar una coma ni una escena. Más todavía: dice cosas diferentes precisamente porque persiste inalterada.


El foco puede abrirse un poco más y, para eso, me permito recomendar la lectura de la llamada "Declaración de París sobre la Europa en la que podemos creer" (está disponible en la red), que firman varios intelectuales, entre ellos los filósofos Roger Scruton y Robert Spaemann. Es un documento urgente, con muchos puntos discutibles, que sin embargo pone en crisis esas posiciones (esas suposiciones) biempensantes que tienden cada vez más a naturalizarse, lo que apunta a volverlas intocables. Permítanme citar un par de líneas de la "Declaración": "La corrección política impone fuertes tabúes que consideran desafíos al statu quo más allá de lo aceptable". Así, eso que ellos llaman la "falsa Europa", "no promueve realmente una cultura de la libertad. Promueve una cultura de conformidad políticamente impuesta".
La obra de arte no es un juguete que puede modificarse históricamente a discreción como un mecano. Ser conservador (defender en este caso la integridad de la obra de arte, que es donde reside su verdad) es el único modo de ser progresista. Ser conservador no es defender el statu quo, sino ser fiel a la dialéctica del cambio implícita en la tradición. Es justamente lo que quiere Scruton, siempre en guardia contra quienes pretenden hacer del relativismo un absoluto. Cada época tiene sus causas. La de la nuestra parece ser salvar algunas obras de arte de la mendacidad de la manipulación ideológica.

P. G.

ECONOMÍA; PLAZOS FIJOS EN UVA


Crecen los plazos fijos en UVA y ya hay más de 10 bancos que los ofrecen
Suman $3318 millones, con una participación del sector privado que va en aumento; tienen tasas del 2 a más del 5% anual por encima de la inflación; plazo mínimo de 180 días
Crecen los plazos fijos en UVA y ya hay más de 10 bancos que los ofrecen.
Los depósitos a plazo fijo en UVA ya suman $3318 millones, con un importante crecimiento de colocaciones del sector privado en los últimos dos meses y una activa competencia del sistema financiero para captarlos.
Las cifras del Banco Central (BCRA) indican que del total acumulado hasta fines de la semana pasada en la unidad de valor adquisitivo (UVA, que se ajusta por el CER), $2568 millones corresponden a depósitos del sector privado, que aumentaron en unos $1500 millones en los últimos 60 días. El resto corresponde a colocaciones de la Anses.
El monto mínimo para posicionarse en esta clase de plazos fijos es de $1000. Al vencimiento paga la cantidad de UVA por el valor actualizado de aquella a la fecha en que finaliza el plazo.
El total de préstamos al sector privado es de $611.000 millones, por lo que el porcentaje denominado en UVA todavía resulta muy exiguo.Las colocaciones en UVA tienen un plazo mínimo de 180 días y ya hay más de 10 bancos que las ofrecen.
Los plazos fijos en UVA van ganando terreno, de a poco, frente a los tradicionales, cuyo rendimiento está por debajo de la inflación. Claro que todavía deben competir con la estrella de los últimos tiempos: las colocaciones en Lebac, que se ubican por encima de la inflación.
Para varios analistas, se trata de la mejor opción para "calzar" con los créditos ajustables por UVA, dado que es el mismo esquema de ajuste. Sin embargo, en el sistema financiero creen que el BCRA debería ofrecer opciones de más corto plazo para generar más demanda por parte de los ahorristas. Cabe recordar que no hay plazo máximo para este tipo de colocaciones.
El régimen de transparencia del Central indica que el Banco Galicia ofrece la tasa más atractiva para los depositantes con UVA más 5,12% de tasa anual, seguido por el Hipotecario, con UVA más 5,06%, y el Itaú, con UVA más 4,07%.
Luego, siguen el Provincia, con UVA más 4,04%; el Macro, con UVA más 4%, y el Santander, con UVA más 3,02%. Los siguen el Credicoop, con UVA más 2,5%; el Nación, el Ciudad y el Supervielle con UVA más 2,02%, y por último se ubica el BBVA Francés, solo con UVA.
Los bancos Francés, Ciudad, Itaú, Nación y Supervielle lo ofrecen solo a través de la sucursal; Galicia, Hipotecario y Provincia, por medio del home banking; en tanto que Macro y Santander ofrecen las dos opciones.
El Galicia cuenta, en su segmento minorista, con 2361 colocaciones vigentes por un total de $100.371.313.
El Macro acumula $81,7 millones. Su gerenta de Relaciones Institucionales y Atención al Cliente, Milagro Medrano, dijo que "un plazo fijo en UVA le permite al cliente estar cubierto contra la inflación, el dinero no pierde valor; la Argentina viene de un proceso donde la gente no se animaba a ahorrar, a dejar la plata en el banco: prefería comprar dólares. Este es un camino de volver a tener moneda".
"Los bancos vamos a tener que buscar este fondeo para estos plazos tan grandes que implican los créditos hipotecarios en UVA. Creemos que una fuente de oportunidad va a ser incentivar los depósitos y los plazos fijos en UVA. Es fundamental", explicó.
Desde el Banco Hipotecario, que captó unos $40 millones, explicaron que en las últimas semanas crecieron las consultas y las inversiones. "Para Banco Hipotecario constituye una herramienta de fondeo muy importante para el financiamiento de los créditos hipotecarios UVA, junto a la emisión de ON en UVA y la securitización de las hipotecas. El lanzamiento del Procrear Ahorro Joven [programa oficial destinado a jóvenes de entre 18 y 35 años] le dará un fuerte impulso a este producto, dado que los beneficiarios deben constituir un ahorro previo a través de un plazo fijo UVA", indicaron en la entidad.

M. K.

HISTORIAS DE BUENOS AIRES


Comienza la Semana Trágica
También conocida como Enero Rojo, la Semana Trágica comenzó el 7 de enero de 1919 cuando los trabajadores de los “Talleres Metalúrgicos Pedro Vasena e hijos”, situados en el barrio de San Cristóbal y en el barrio de Nueva Pompeya, se declararon en huelga reclamando mejoras salariales y la reducción de la jornada laboral a 8 horas.
Lo que comenzó con un conflicto de fábrica término con una huelga general histórica. Las calles de Buenos Aires se convirtieron en un campo de batalla en el que los trabajadores debieron enfrentarse a la feroz represión policial. Los episodios de la llamada "Semana Trágica" en su totalidad dejan un terrible saldo cercano a las mil víctimas y más de cuatro mil heridos entre la acción de las fuerzas represivas y los grupos civiles armados opositores a las protestas obreras, como la Liga Patriótica Argentina.
Temerosos de la supuesta infiltración de ideas que ellos consideraban “extranjeras y maximalistas”, este grupo se dedicó a perseguir a obreros e inmigrantes. El mismo gobierno que reprimió tuvo luego que reconocer la justicia del reclamo y días



¿Sabías que la escultura “El Trabajo” de Emilio Andina obtuvo una mención especial en la Exposición Permanente de Arte Lombardo? 



Emilio Tomás Andina, (1875-1935), escultor, a los 24 años viaja a Milán, capital de la región de Lombardía, Italia donde se inscribe en la Academia de Brera.
Su primera obra “El trabajo” más conocida para nosotros como “El Picapedrero” la presenta en la Exposición Permanente de Arte Lombardo, en 1902 donde obtiene una mención especial. Se traslada luego a Roma y se inscribe en el Instituto Real de Bellas Artes. Vuelve a Buenos Aires trayendo consigo la obra premiada la que es adquirida por la Municipalidad de Buenos Aires, quien la instala en el Parque de los Patricios. Hay obras de él en el Jardín Botánico “La Flora”; en el Parque Chacabuco “Ñusta”, en el Cementerio de la Recoleta “Monumento a Alsina”, Paseo del Bosque, La Plata “Náufragos”. Tuvo su estudio en el barrio de Boedo, en la calle Estados Unidos 3473, este fue también años después, estudio del Maestro Francisco Reyes. Falleció el 16 de abril de 1935.

Esta obra de gran dimensión sobrecoge por su belleza e impacta a primera vista. El Trabajador sin camisa tan solo con pantalones está sentado sobre una piedra, ubicado sobre una base rectangular que contiene toda la figura; sostiene una piedra entre sus pies con rústico calzado, formando una diagonal visual desde su mano que sostiene el martillo, hasta la piedra que sujeta con el zapato al ras del piso, el realismo de las facciones de la cara y la anatomía fibrosa y tensa del trabajador nos revela el conocimiento adquirido en escuelas europeas, no solo por el trabajo de tallado en piedra de grandes dimensiones, sino por el tema elegido: realiza un homenaje a las luchas sociales llevadas a cabo por los picapedreros de Tandil.

LECTURA RECOMENDADA


Tres visiones de Las mil y una noches, de Daniel Guebel
La mujer perdida y el orientalismo
Los amores en fuga son una constante en la obra de Daniel Guebel (Buenos Aires, 1956). En las historias que componen Tres visiones de Las mil y una noches, el escritor recientemente premiado por la Academia de Letras se da el gusto de conjugar la obsesión de recuperar a la mujer perdida con una suerte de orientalismo pampeano, por momentos desopilante. En verdad, ya desde las primeras páginas esa obsesión se revela como una excusa para mantener al amor inalcanzable y puro, mientras los deseos eróticos se satisfacen en las fantasías del harén.
En el primer relato, Shahryar, el sultán de la historia original, está disfrutando la atención de Sherezade, se queda dormido y sueña que ella se escapa. O tal vez ella se escapa realmente. Así emprende la búsqueda de la mujer que maltrataba y ahora añora. El sultán hace de todo menos resignarse; se enfurece, enloquece, recorre el desierto junto con el sabio Omar, cree alcanzarla con un ritual y, finalmente, es en medio de su desesperación que comprende: una experiencia extraordinaria abre su percepción. Sin embargo, el dilema se multiplica y ya no solo la narración es capaz de aplazar la muerte, sino que también puede provocarla.
El tema del libro imaginario vuelve en el segundo relato con la fuerza de los sueños que parecen reales. Solo que Guebel da una nueva vuelta al mecanismo borgeano y habla, al mismo tiempo, de un libro inventado y del manuscrito de Las mil y una noches. Este cuento, que había sido publicado en un libro previo, Los padres de Sherezade, resulta un acorde secreto que da una clave vital para los demás relatos. De modo tal que la constelación de textos, que podrían leerse como una unidad, termina de conformarse con "Problemas del exotismo", el relato final, con personajes y obsesiones que van de una historia a otra.
Lo curioso es que en Tres visiones... los grandes conquistadores como Alejandro de Macedonia o Napoleón aparecen como hombres desesperados por hallar a alguien capaz de leer su gran sueño y multiplicarlo con tantas interpretaciones como sea posible. De algún modo, los relatos parecen mostrar que la conquista verdadera es definir la forma de las ilusiones y dejarlas en ese plano porque "entre potencia y acto existe la misma relación que entre ilusión y ruina". Así, los hombres que en apariencia todo lo consiguen, en verdad, solo destruyen aquello que sueñan y por eso fracasan. Dicho de manera más simple, sus ilusiones, al ser concretadas, se pierden en la certeza de una forma y necesitan quien las vuelva a escribir una y otra vez, como Sherezade hace noche tras noche, para salvarse.
Con esto podría caerse en el equívoco de pensar que la escritura del autor ronda las abstracciones y olvida el cuerpo. Muy lejos de eso, los relatos ponen la necesidad de satisfacer el deseo en primer plano. En especial, se crea un círculo entre el inicio y el final del libro; mientras la primera historia avanza en escenas de sexo oral, orgías y orgasmos interestelares en el medio del desierto más tradicional, la última concentra todo su sentido en la pintura realista de la vagina de una mujer.
Resulta un acierto que el orientalismo de Guebel sea muy del Río de la Plata. Los personajes se mueven en el desierto, disfrutan la lujuria de un harén pero tienen la preocupación de no ser "cornudos". Así, el lenguaje también es una forma de esa búsqueda arqueológica; la narración va excavando palabras de un registro alto y artificial y, sin transición, irrumpen escenas de un humor vulgar y efectivo. Esa fricción permanente entre opuestos (ficción y hechos históricos, abstracción y pornografía, amor y muerte) se desborda para poner en debate la relación entre el lenguaje y la verdad.
Es precisamente un sueño infantil desmesurado lo que parece anidar en las tres historias que dan forma a Tres visiones de Las mil y una noches y, de algún modo, sugieren que la única posibilidad de salvación se esconde en la imaginación, en el pensamiento y en las palabras.

TRES VISIONES DE LAS MIL Y UNA NOCHES
Por Daniel Guebel
Eterna Cadencia. 94 págs., $290


V. B.

EN "EL ESPACIO MENTE ABIERTA"; JOSÉ NUN


José Nun: "El Gobierno no tiene plan, salvo el de ir poniendo la casa en orden"
Crítico. El reconocido politólogo le concede a Macri haber puesto el acento en las instituciones, pero le reclama una redistribución del ingreso
José "Pepe" Nun piensa detenidamente cada respuesta. Y cada una de ellas llegará con referencias históricas y, también, con números y estadísticas que parecen desmontar el entusiasmo oficial sobre el camino que llevaría a la Argentina a ser "un país normal". Quizá por eso Nun, politólogo de prestigio internacional y ex secretario de Cultura de 2004 a 2009, pueda elogiar la performance política e institucional de estos dos años de Cambiemos y, al mismo tiempo, criticar duramente un rumbo económico que -dice- promueve el endeudamiento en lugar de la inversión.
¿Qué piensa Nun del "reformismo permanente", tan invocado por el Gobierno? "Genera imprevisibilidad a los inversores. Invita menos a invertir que a esperar. Es como un GPS que no deja de recalcular las coordenadas", afirma, a días del comienzo del nuevo año.

Que sectores acomodados incumplan la ley y estén a resguardo de ajustes y sacrificios; que jóvenes de Cambiemos ocupen cargos en el Estado sin concurso y bien remunerados y que proliferen nombramientos de familiares de funcionarios le hacen pensar que todavía persiste "el país al margen de la ley" del que hablaba Carlos Nino. Cuando esas cosas dejen de suceder, dirá Nun, Macri estaría en condiciones de exigir "sangre, sudor y lágrimas".
Docente en universidades extranjeras, ex investigador superior del Conicet, desde el año pasado Nun conduce el programa Tenemos que hablar, por FM Radio Nacional Clásica.
¿Cuáles cree que han sido los aciertos y errores de Cambiemos en estos dos años?
Creo que el principal acierto es haber vuelto a poner el acento en las instituciones, en el respeto a la Constitución y a la división de poderes, que dista de haberse concretado todavía en cuanto a la independencia del Poder Judicial, pero que es una reivindicación que Cambiemos ha hecho suya, diferenciando claramente entre gobierno y Estado, algo ajeno al kirchnerismo y a los populismos en general. No estoy de acuerdo, en cambio, con varios aspectos de su política económica y, en especial, con haber tomado al tema de la inflación como una causa y no como un efecto de nuestros problemas estructurales. Sin resolver estos problemas, la inflación continuará siendo alta.
¿Por qué?
Porque creo que uno de los principales problemas de nuestro país es la desigualdad y, en este sentido, el Gobierno ha pecado fuertemente de lo mismo que pecó el gobierno anterior y es en no haberle dado centralidad a la redistribución del ingreso.
¿La incorporación de personas al sistema jubilatorio sin aportes previos durante el kirchnerismo no implicó un movimiento redistributivo?
Se hace bandera con eso y es quedarse corto decir que menos del 50% de los que se incorporaron al sistema jubilatorio fue gente de bajos recursos. La mayoría fueron personas de clase media y alta, entre ellas muchas señoras del Barrio Norte que empezaron a cobrar la jubilación mínima para ir más contentas a jugar a la canasta. Lo mismo ocurrió con los subsidios para los servicios públicos. Alieto Guadagni estimó que del monto total de estos subsidios, el 20% más pobre de la población se benefició con un 6%, y el 20% más rico, con un 43%. Es decir, ocho veces más que la suma total de la Asignación Universal por Hijo (AUH). La bonanza que produjo el gran aumento del precio de la soja en los primeros años del kirchnerismo no se tradujo en obras, viviendas o cloacas. Acabó desembocando en una proporción de pobres que no solo es muy alta sino que ni siquiera se sabe exactamente a cuánto asciende.
El INDEC estima un 30 % de pobreza.
Eso concierne solo al nivel de ingresos. Si la pobreza se midiera en términos multidimensionales, teniendo en cuenta la alimentación, la vivienda, el empleo, la educación, la salud, la cifra sería muy superior. No debe de haber más de un 50% de ciudadanos plenos en la Argentina, que gocen de todos los derechos que establece la Constitución.
¿La reforma tributaria recientemente lanzada por el Gobierno no es progresiva?
Ante todo, se trata de un paquete impositivo y no de una genuina reforma tributaria, que supondría cambios estructurales de fondo y concertados. Si hay un impuesto que, bien implementado, es realmente progresivo es el impuesto a las ganancias. Es un gravamen directo que varía según el nivel de ingresos del que lo paga. En Estados Unidos su recaudación equivale al 14% del PBI. ¿Cuánto es en la Argentina? En los últimos 40 años, osciló entre el 3% y el 6% y ahora debe rondar el 5%. En 2016, Tax Justice Network calculó que el monto de la evasión de este impuesto solo por parte de las grandes empresas fue de 21.407 millones de dólares, equivalente al 4,2% del PBI. Por otro lado, también se evade por lo menos el 50% del IVA, lo que representa otro 2% del PBI. En la Argentina la recaudación del Impuesto Inmobiliario Rural es un 50% menor que en Canadá o en Australia, porque nuestras valuaciones fiscales son muy bajas.
Usted está diciendo que si se combatiera la evasión fiscal y se gravaran correctamente las grandes fortunas, la Argentina no necesitaría tomar deuda.
Así es, porque según estas estimaciones se dejan de percibir anualmente unos 36.000 millones de dólares, o sea, el monto anual del déficit fiscal que promueve el endeudamiento que tanto preocupa a las autoridades. Es llamativo que el Gobierno no apunte su mirada en esta dirección y no se oiga ni una palabra sobre esto, tampoco de las distintas variantes del peronismo que nunca se ocuparon de esto cuando estuvieron en el poder. Lo subrayo porque este sesgo contrario a una redistribución seria del ingreso bloquea las posibilidades reales de una reducción importante de la pobreza.
¿Y por qué cree que el Gobierno preferiría endeudarse?
En el mejor de los supuestos, porque cree equivocadamente que de otro modo se ahuyentarían las inversiones, cosa que es falsa aquí y en el resto del mundo porque las inversiones productivas dependen de factores como la previsibilidad jurídica y política, un sindicalismo moderado y negociador y reglas de juego estables. Y en el peor de los supuestos, porque hay lugares estratégicos de poder ocupados por grupos que protegen sus propios intereses.
¿Qué le sugiere el concepto de "reformismo permanente" invocado por el Gobierno?
Es un eslogan poco afortunado, de curiosa resonancia maoísta. Claro que la "revolución permanente" no se proponía atraer inversiones. Si se lo toma en serio, se trata de un aviso de imprevisibilidad. Un país que anuncia que va a estar cambiando permanentemente las tarifas o las condiciones de trabajo invita menos a invertir que a esperar. Creo que este gobierno no tiene un plan, un proyecto, salvo el de ir poniendo la casa en orden para que vengan los capitales. Esto lo lleva a entusiasmarse con la perspectiva de ser miembro pleno de la OCDE (algo que a México le sirvió poco) o a apostar a un acuerdo con la Unión Europea, que negocia con el Mercosur en términos muy duros y solo nos quiere como proveedores de materias primas e importadores de productos industriales. Por eso resulta difícil compartir el fervor con el que se dice que vamos a estar cada día mejor. Las evidencias son muy pocas. Continuamos con los graves problemas de productividad heredados del gobierno anterior y esto explica en parte la caída de nuestras exportaciones, que aumenta el déficit comercial.
¿No coincide con el Presidente cuando dice que tiene el mejor equipo de los últimos 50 años?
Creo que la expertise de muchos miembros del Gobierno es muy limitada. Por un lado, Macri puede decir sinceramente que su prioridad es atraer inversiones y, por el otro, su propia gente introduce el artículo 81 del paquete tributario, que es una cláusula pro deuda y no pro inversión. Otro ejemplo: Macri habla de buena fe de "guerra a las drogas" sin que sus asesores le adviertan que en ningún país de América Latina se sigue hablando de esto porque fracasó, como estrategia, en todas partes. Peor aún cuando, con nuestros antecedentes, plantea que esta guerra se extienda al terrorismo, dando intervención a las Fuerzas Armadas en conflictos internos.
¿Tiene que ver con el perfil de muchos de los integrantes del gabinete de Macri, con este pasaje del mundo empresarial a la gestión pública?
En primer lugar, tiene que ver con posiciones ideológicas. Ellos creen que lo suyo no es una ideología sino que es algo natural y razonable, que a su debido tiempo las fuerzas del mercado van a acomodar las cosas y que el Gobierno tiene que darles apoyo en la transición pero que después se van a valer solas. En segundo lugar, hay falta de experiencia en el manejo de la cosa pública. No es lo mismo conducir la ciudad de Buenos Aires que el país. Y sobre todo cuando hoy tiene mayor vigencia que hace un cuarto de siglo el título de un libro famoso de Carlos Nino: Un país al margen de la ley. Por eso hay taras que se repiten.
¿Por ejemplo?
Jóvenes de Cambiemos que ocupan cargos públicos muy bien remunerados y que no han satisfecho las condiciones de ningún concurso para hacerlo. Se produjo un escándalo con el nombramiento de la hermana del ministro de Trabajo, muy similar al escándalo que, con toda razón, generó antes el nombramiento de la hija de [Agustín] Rossi. Una de las cosas que saben los funcionarios de un país al margen de la ley es que hay que aguantar el chubasco porque ya va a llegar otro tema que tape el incidente. Hay un error muy generalizado que es creer que ser de derecha, pedir sacrificios al pueblo y promover auténticas leyes sociales son cosas contradictorias.
¿Y no es así?
No. Si uno tiene mano firme para poner en caja tanto a la burocracia como a los poderosos, se gana el derecho de pedirle al pueblo "sangre, sudor y lágrimas", como hizo Churchill en los años 40. Hoy esto no ocurre y es evidente que los sectores acomodados se siguen enriqueciendo mientras el Gobierno echa mano de la caja de los jubilados. Por eso creo que la disyuntiva que enfrenta la Argentina consiste en ser o no capaz de generar una izquierda democrática, que luche por la igualdad dentro de los marcos de la república.
Usted mencionó la independencia del Poder Judicial como una de las deudas pendientes. ¿El Gobierno interviene u opera en la Justicia directamente?
El Gobierno dice que no. Elisa Carrió dice que sí. De todas maneras, la presión o la intervención es mucho menos clara que durante el kirchnerismo. En ese sentido, se va mejorando. Me parecería muy negativo que ahora se desacelerase la reforma del Poder Judicial, como se está anunciando.
¿Las prisiones preventivas de ex funcionarios kirchneristas sin condena tienen que ver con la intervención del Gobierno en la Justicia, con el oportunismo del Poder Judicial?
Francamente, no lo sé. Lo que sorprende es que recién ahora cobre actualidad porque se ven afectados funcionarios del anterior gobierno. Desde hace años las cárceles están llenas de detenidos con prisión preventiva que por ser pobres y desconocidos no han encontrado quien se preocupe por su situación. De manera que preferiría pensar que el reclamo responde a la presión pública.
¿Le ve sobrevida al kirchnerismo?
No, creo que el kirchnerismo está condenado a desaparecer en un futuro bastante cercano. Me preguntaban en estos meses cómo era posible que a Cristina todavía la votase una quinta parte del electorado de la provincia de Buenos Aires. Para analizar el caso de Cristina apelé a una analogía con los movimientos milenaristas, que son aquellos que anuncian el fin del mundo y les prometen la salvación a sus seguidores. ¿Qué pasa cuando la profecía no se cumple? Sobre 75 que fueron estudiados, se disolvieron 6 y algunos tendieron a crecer, por ejemplo, los Testigos de Jehová, porque argumentaron que era mérito suyo haber obtenido prórrogas.
¿Y de qué depende la perdurabilidad de los que sobreviven?
De un fuerte liderazgo y de una intensa comunidad entre los creyentes. Si uno hace esta analogía, se advierte que ese fuerte liderazgo está en franca decadencia, a tal punto que Cristina puede ser llamada "hipócrita" por un alto dirigente peronista en el propio recinto del Senado. Y además, es evidente que su comunidad política se ha fragmentado fuertemente. ¿Quiénes son los que persisten? Los que creen firmemente en aquello que les han inculcado y no hay evidencia que modifique sus creencias. Dicho de otro modo, son aquellos que no creen lo que ven sino que ven lo que creen. Sucedió el otro día en el Congreso, cuando diputados cristinistas clamaban contra una inexistente represión policial mientras un grupito de fanáticos atacaba en la calle a las fuerzas de seguridad.


José Nun nació en 1936. Se recibió de abogado en la UBA y estudió Ciencias Políticas en París. Fue secretario de Cultura con rango de ministro (2004-2009) y Premio Konex de Ciencias Políticas en 1996. Publicó Marginalidad y exclusión social y La desigualdad y los impuestos, entre muchos otros libros.